Uno de nuestros vinos más veteranos y conocidos, Son Caló, ha cambiado de imagen, que no de contenido.
Pensamos que cada uno de nuestros vinos debe tener su propia marca y su propio anagrama, pues cada uno tiene su personalidad. Aunque sabemos la importancia de mantener una línea gráfica en común que permite asociar todos los vinos a nuestra marca Miquel Oliver.
Estamos seguros de que es un cambio positivo que destaca un rasgo importante de Son Caló: el acento. El que ponemos en la calidad, en el vino y en todo lo que hacemos.